¿Dónde termina la realidad capturada y dónde comienza el sueño de la máquina?
A través de la mirada desgastada de un fotógrafo veterano, esta pieza cuestiona la obsesión humana por congelar la perfección frente a la irrupción de algoritmos que sueñan e imitan nuestra existencia.
Una reflexión íntima sobre la memoria, la simulación y la belleza inesperada que habita en el error digital.